Conservación

La explotación selectiva de especies madereras de alto valor, la pesca y la caza excesivas están provocando la desaparición de especies valiosas de los ríos, lagos y bosques. Para evitarlo, Biodiversidad Amazónica ha creado un equipo local dedicado a salvaguardar las 40.000 hectáreas de la concesión.

Cuatro guardias forestales vigilan y controlan la zona y su perímetro a pie y/o por el río y mantienen una vigilancia permanente para evitar la deforestación ilegal, la pesca y la caza.

La instalación de puestos situados en lugares estratégicos permite controlar y vigilar los bosques y los lagos y ríos, disuadiendo a las poblaciones de hacer un uso irracional del bosque.

Iván, el guardabosques principal de la concesión

Gracias a nuestras acciones de preservación de la biodiversidad, observamos una mejora de la calidad del agua de lagos y ríos, un enriquecimiento de la fauna y la flora y la recuperación de especies amenazadas. Entre ellos, el delfín rosado (Inia geoffrensis), la nutria gigante (Pteronura brasiliensis), el caimán negro (Melanosuchus niger) y variedades de monos entre otras especies endémicas o en peligro de extinción.