Las abejas son verdaderas custodias de la biodiversidad. Su papel como polinizadoras es fundamental para el mantenimiento de los ecosistemas y constituye una pieza clave para la seguridad alimentaria de los seres humanos.
Conscientes de su importancia, un equipo conformado por investigadoras de Amazon Research International y custodios forestales de la Concesión para Conservación Yanayacu-Maquía (CCYM) ingresó al área para realizar una primera línea base sobre las abejas nativas sin aguijón.
Esta iniciativa representa un primer paso para conocer, valorar y difundir la extraordinaria riqueza de este grupo de animales y comprender los importantes beneficios ecosistémicos que aportan al mantenimiento de los bosques que se extienden a lo largo del río Yanayacu.
Los primeros resultados confirman la gran biodiversidad presente en la CCYM. Se georreferenciaron un total de 27 nidos, de los cuales el 73 % aún no cuenta con una identificación específica. Estos nidos fueron encontrados en 19 especies diferentes de árboles y palmeras, algunas de ellas sometidas a una fuerte presión debido a la extracción ilegal.
A lo largo de los años, la CCYM ha despertado el interés de diversas organizaciones e investigadores cuyo objetivo es explorar, conocer y contribuir a la conservación de su extraordinaria biodiversidad. Esta vez fue el turno de las abejas nativas sin aguijón: un grupo de animales al que debemos mucho más de lo que imaginamos y cuya importancia sigue siendo desconocida para gran parte de la sociedad.
Proteger a las abejas es proteger los bosques, la biodiversidad y, en última instancia, nuestra propia existencia. Porque muchas veces ignoramos que nuestra vida también depende de ellas.
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